El vino en 80 cómics

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El vino hecho cómic. Con 80 obras originales y planchas de 68 cabeceras emblemáticas del cómic en España se ha inaugurado una nueva exposición en la sala de exposiciones temporales del Museu de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco. Las obras que se exponen bajo el títol El Vino en la vida cotidiana, Aventuras y Acción y la vid y el vino protagonistas en las viñetas cuenta con trabajos históricos como un ejemplar de la revista ¡Cu-cut! de 1905 y otras que destacan por su relevancia (como el ejemplar 1070 de TBO, cabecera que dio origen al término tebeo, o el número 129 de El Capitán Trueno); por ser obras de autores galardonados con el Premio Nacional del Cómic (como la plancha original de la página 94 de El Arte de Volar, obra de Kim; o la de la página 14 de El juego lúgubre, del dibujante y guionista Paco Roca, que recordemos recibió el Goya al mejor guión adaptado por su novela gráfica Arrugas); o por su curiosidad. Tal es el caso del número 163 de Maravillas, editado en 1942 en el suplemento falangista de las F.E.T. y J.O.N.S., Flechas y Pelayos; o el número 7, edición a color de Roberto Alcázar y Pedrín de 1976, en el que la censura obligó a que las aventuras de Pedrín, por ser un escolar, se ambientaran en fin de semana o vacaciones.

La muestra se complementa con una serie de textos de diferentes autores que aportan visiones dispares sobre la relación entre los cómics y el vino, además de una breve historia del tebeo en España para neófitos o para aquellos que quieran descubrir algunas curiosidades sobre las aventuras gráficas en nuestro país.

Muchas de las páginas hoy expuestas desafiaron la primera alusión al vino en la legislación española, el Decreto 195/1967 de 19 de enero de 1967, que informaba del Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles. Entre otras cuestiones, se debía evitar la “presentación escrita o gráfica de escenas o argumentos que supongan exaltación o justificación de comportamientos negativos, o defectos o vicios individuales o sociales…”. Un decreto olvidado en el cómic.

La viñeta, esencia gráfica del tebeo, tiene su origen en el vino

Si hay algo evidente en esta exposición, es que el vino ha estado tan presente en la vida cotidiana, que en cualquier historieta aparece con total naturalidad. De hecho, el término “viñeta”, unidad básica de representación en cualquier tebeo, procede del francés vignette, diminutivo de vigne –vid, viña– que a su vez deriva de la voz latina vinea. En las letras iniciales de los capítulos, o las mayúsculas de los manuscritos, abundaban los racimos y los pámpanos u hojas de la vid. Por esto se denominó viñetas a tales adornos.

En los últimos años, cuando el vino se ha introducido en la cultura del público, diversos autores han realizado páginas enteras dedicadas al sector vinícola, mucho más allá de la gran barrica que históricamente, y con mucho humor, ha escondido tantos cuerpos desnudos. Las variedades de vid, el terruño, el vino como identificador de un país, las formas de la viña y sus racimos, los tipos de vinos, las distintas denominaciones de origen, las copas, los toneles y el amplio vocabulario asociado a la cata de vino, han sido tratados desde la óptica de la historieta. Algunos títulos que así lo atestiguan son L’Art du Vin de Fredman y Jim, Los Ignorantes de Étienne Davodeau, o el japonés Shu Okimoto, de los hermanos Yuko and Shin Kibayashi bajo el seudónimo Tadashi Agi, que trata de buscar los “12 apóstoles” (los mejores reservas del mundo), como última voluntad de su padre muerto. Basta con que nombren un vino concreto para que sus ventas se disparen en todo el mundo. En España, El Jueves ha proporcionado interesantes páginas donde la cata de vino y sus correspondientes términos tienen un gran protagonismo.

Desde que en España apareciera la primera historieta dibujada por José Luis Pellicer (y descubierta por Antonio Martín en el número 22 de la revista El Mundo Cómico, el 30 de marzo de 1873), el tebeo ha cumplido una función de crítica social, formativa y lúdica, dirigida a todos los públicos. En la actualidad, asistimos a un nuevo resurgimiento de la historieta en el denominado formato de novela gráfica.

Con humor, con ironía y con la dificultad de la precisión para unir ilustración y texto breve, muchos personajes han paseado por los tebeos. Desde dos ancianos españoles anónimos, que rememoran en la obra de Paco Roca y Serguei Dounovetz, El ángel de la retirada, los tiempos en los que los españoles acudían a las vendimias galas con la esperanza de prosperar; hasta el peregrinaje de Mortadelo y Filemón, héroes de ficción como el Capitán Coraje, y protagonistas de referencia para salvaguardar, o criticar, el comportamiento adecuado de una época.

Hasta el 16 de junio, la Sala de Exposiciones Temporales del Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco, acoge la muestra Entre viñetas. El vino en los tebeos. Porque siempre existirán artistas con el don de la expresión a través de las viñetas y siempre habrá quién se deje seducir por estas imágenes y sus locuaces palabras.

Horario de la Exposición

Martes, miércoles, jueves y domingos, de 10.00 a 18.00 horas

Viernes y sábados, de 10.00 a 20.00 horas

Lunes y período de Navidad, cerrados

Entrada gratuita

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