Catalunya aprueba la nueva Ley de Viticultura

Share with:


El Parlament de Catalunya ha aprovado por casi unanimidad la nueva ley vitivinícola de Catalunya. Ha sido con un total de 124 votos a favor y 4 abstenciones, que han venido del subgrupo parlamentario de la CUP.

La nueva ley viene motivada por el gran desarrollo del sector vitivinícola y el hecho de que más del 90% de los vinos catalanes amparen en las doce Denominaciones de Origen que hay en Cataluña hacen necesario perfeccionar los sistemas de garantía y control para proteger su calidad y aumentar la cuota de mercado. Además, el sector debe adaptarse a la nueva realidad y actualizarse según la normativa europea.

Uno de los objetivos principales de esta Ley es adaptar la Ley 15/2002, de 27 de junio, de ordenación vitivinícola, a la normativa europea resultante de la organización común del mercado (OCM) del vino y, en particular, al Reglamento (UE) 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se crea la organización común de mercados de productos agrarios.

A grandes rasgos, la Ley permite avanzar en cuestiones antes no reguladas como las autorizaciones de plantación y replantación, el potencial vitícola y la creación del Catálogo de variedades. También se perfeccionan los sistemas de garantía y control en concentrarse la inspección en el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación y en el INCAVI en materia de verificación del cumplimiento de los pliegos de condiciones por parte de las bodegas que amparan sus vinos a las diferentes Denominaciones de Origen.

La nueva Ley también potencia el fomento del enoturismo y la cultura del vino por parte del INCAVI, conjuntamente con otros departamentos de la Generalitat, entidades e instituciones. De este modo, se da un paso más para poner de relieve el turismo del vino como un instrumento importante de conexión del consumidor con los viticultores y bodegas y de comercialización de producto.

Otros elementos destacables de la Ley son aquellos relacionados con la adaptación a los efectos del cambio climático: por ejemplo, para facilitar la adaptación de la viticultura, se pretende agilizar y facilitar la incorporación de nuevas variedades, especialmente las recuperadas y ancestrales, en el potencial vitícola catalán y fomentar la agricultura de montaña.

Esta Ley ha sido fruto de un trabajo intenso de consulta con el sector y representantes de la sociedad civil en las últimas dos legislaturas, que ha culminado en las comparecencias en la ponencia de la nueva Ley e intervenciones de representantes del sector como el Instituto del Cava, la Asociación Vinícola Catalana, Unió de Pagesos, Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña, Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña, Colegio Profesional de Enólogos y los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen. Todo ello ha permitido alcanzar un amplio consenso para hacer de esta ley una herramienta clave para un sector motor de la economía catalana.

Novedades de la Ley vitivinícola, título a título

Si se enumera la Ley título a título, el título I establece las grandes líneas de actuación en materia de viticultura, como las autorizaciones de plantaciones o el establecimiento de un Catálogo de variedades, y da rango legal al Registro Vitivinícola de Cataluña y la tarjeta vitícola del control de esta materia.

El título II, dedicado a la vinicultura, hace referencia especialmente al objetivo del fomento de las actividades complementarias de la vinicultura como el enoturismo. También regula la práctica enológica de autorización de aumento artificial del grado alcohólico si se dan circunstancias excepcionales.

El título III regula el sistema de protección del origen de los vinos de calidad, tanto de las DO como de las IGP, y adapta la regulación a la normativa europea, lo que se plasma en los pliegos de condiciones como pilar central de estos distintivos de calidad.

La Ley también regula los vinos sin DO elaborados en bodegas de Cataluña al título IV, que especifica las obligaciones de las bodegas que elaboran estos vinos y los de añada y variedad.

El título V establece el INCAVI como la autoridad competente para verificar el cumplimiento del pliego de condiciones de las DO e IGP y el DARP en la inspección y el control vitícola y vinícola. Por tanto, las autoridades competentes para el control oficial se concentran en las diferentes direcciones generales del DARP y el INCAVI. El título V regula exhaustivamente las medidas cautelares y el título VI regula y actualiza el cuadro de infracciones y sanciones.

El título VII centra las competencias del INCAVI en la tutela de las DO, la promoción de los vinos, la difusión y el fomento del consumo moderado y responsable, la investigación, el desarrollo y la transferencia tecnológica, y en la experimentación, difusión y análisis de la producción vitícola y vinícola.

El título VIII establece aspectos a tener en cuenta en el fomento de la cultura del vino y en la transferencia tecnológica. Determina aspectos concretos de las campañas de promoción, difusión e información relativas al sector de la viña y el vino, y de las acciones de formación de los viticultores y elaboradores.

Una Ley para un sector clave en Cataluña: 800 bodegas y 8.000 viticultores

En Cataluña, hay actualmente una superficie de viñedo de más de 50.000 hectáreas, un 30% de las cuales son ecológicas. Hay más de 800 bodegas y de 8.000 viticultores. La industria de fabricación de vinos computa más de 4.800 trabajadores, pero el total del sector ocupa más de 25.900 trabajadores, ya sea a la viña, en las bodegas o en el sector de los servicios.

El año 2018, se comercializaron 109 millones de botellas de vino tranquilo y 244 millones de botellas de cava. En cuanto a la exportación, se exportan 204 millones de botellas de vino y cava en 140 países del mundo y los principales mercados son el Reino Unido, Alemania y Estados Unidos.

La industria vitivinícola, con un volumen de negocio anual cercano a los 1.500 millones de euros al año, constituye el tercer sector agroalimentario de Cataluña y el 19,9% del sector del vino en España.

El sector vitivinícola es el único que tiene una legislación propia y específica y un organismo autónomo, el INCAVI, lo que pone de relieve la importancia que toma para el Gobierno y para el Parlamento este sector, que se reafirma en la puesta al día de esta Ley.

Share with:


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *