El vino, uno de los pilares de la dieta mediterránea

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El 28 de mayo se celebra en España el Día Nacional de la Nutrición, una iniciativa de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) en colaboración de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).

Esta edición la protagonizan los cereales en la alimentación bajo el lema “Cereales. Vayamos al grano”, cuyo objetivo es concienciar al consumidor de las pautas a seguir para llevar hábitos de vida saludables para toda la vida. Los cereales son una fuente de hidratos de carbono, nutrientes que proporcionan energía al organismo y, junto al vino y el aceite de oliva, son los tres pilares fundamentales de la agricultura mediterránea.  En los últimos años, la nutrición y su papel determinante sobre nuestra salud está siendo estudiada por cientos de investigadores del todo el mundo.

En este sentido, la Fundación para la Investigación para el Vino y la Nutrición (FIVIN) lleva más de veinte años apoyando todas aquellas iniciativas que promueven una nutrición sana, saludable y sostenible, en línea con las nuevas exigencias del consumidor y con las tendencias de la Unión Europea y así facilitar las opciones más saludables.

El vino es un alimento más dentro de la Dieta Mediterránea que tomándolo con moderación y acompañando las comidas es saludable en ciertas ocasiones y así lo atestiguan los cientos de estudios que anualmente se publican en todo el mundo. Desde la responsabilidad y la moderación, y en el marco de una alimentación sana y saludable, el vino aporta importantes beneficios a la salud. Destaca el estudio publicado en la revista Bristish Medical Journal que concluyó que un 20% del efecto protector de la Dieta Mediterránea se debía al consumo moderado de vino.

Éste y otros estudios son recogidos por el Comité Científico de FIVIN que analiza de forma regular las principales investigaciones científicas aparecidas a nivel mundial sobre el efecto del consumo de vino en la salud. Una vez valorados los estudios, se emite un resumen y se propone su difusión en función de su relevancia y el interés general. Concretamente, en 2019 se alcanzó un máximo histórico con más de 1.230 artículos científicos publicados sobre vino y salud. Por este motivo, el vino debe considerarse una pieza más de la pirámide nutricional, tal y como expresa la Ley 24/2003 del 10 de julio de la viña y el vino.

FIVIN recuerda que “es importante llevar una alimentación que promueva principalmente el consumo de alimentos de origen vegetal, priorizando los productos de temporada y proximidad y evitando los procesados. En definitiva, seguir estas pautas para conseguir un equilibrio físico y emocional en estos momentos excepcionales”.

Además de los beneficios saludables del consumo moderado de vino en adultos, degustar una copa de vino es un gran placer que nos va a proporcionar una sensación positiva ya que según un estudio publicado por la revista Science Direct es un potenciador en la liberación de endorfinas.

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